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Fëanor era un Elfo Noldor y uno de los familiares Elfos que partieron de Valinor en la tierra de Aman, donde habían vivido con los Valar.

El nació en Valinor, el único hijo de Finwë, Alto Rey de los Noldor, y la primera esposa de Finwë, Míriel Therindë. Fue reconocido como un artesano, joyero-herrero, y guerrero, el fabricante de los Silmarils e inventor de la escritura Tengwar. También fue el creador de las siete Palantíri. Él fue de hecho el más poderoso en todo sentido de cuerpo y mente, de belleza, comprensión, habilidad y sutileza, de todos los Hijos de Ilúvatar. Sin embargo, su personalidad estaba plagada de defectos, sobre todo entre ellos el egoísmo y el orgullo, que finalmente lo llevó a causar a su pueblo una indescriptible angustia.

Historia

Vida Temprana

Fëanor sacó tanta energía de vida de Míriel cuando nació que ella se cansó de vivir y su espíritu voluntariamente dejó su cuerpo, dejando a su familia hacia las Estancias de Mandos. Después de un tiempo, Finwë se volvió a casar y tuvo otros cuatro hijos, los medio hermanos de Fëanor, Fingolfin y Finarfin, y las hermanas Findis e Irimë. A pesar de que amaba a su padre tan queridamente como un hijo, Fëanor no quería a su madrastra Indis ni a sus hijos, y así vivía separado de ella y de sus medio hermanos. En su juventud, rápidamente descubrió su talento excepcional para la artesanía y el lenguaje. Inventó el sistema élfico de escritura, conocido como Tengwar, y se convirtió en un estudiante de Mahtan, un gran herrero que había aprendido su arte a los pies del mismo Aulë. De Mahtan, aprendió mucho de la metalurgia, y en algún momento se casó con la hija de Mahtan Nerdanel, que le dio a luz siete hijos: Maedhros, Maglor, Celegorm, Caranthir, Curufin, Amrod y Amras.

La Creación de los Silmarils

Fëanor pasó la mayor parte de su tiempo solo o en compañía de sus hijos, y en su soledad creó muchas maravillas. Pero, de lejos, el mayor de sus logros artesanales fue la creación de los Silmarils, también llamados las Grandes Joyas. Para hacerlos, Fëanor capturó parte de la luz entremezclada de los Dos Árboles de Valinor, y, por medios desconocidos, la encerró en tres grandes gemas como diamantes. Sus creaciones le dieron grandes elogios, y llegó a apreciar a los Silmaril por encima de todo. Sin embargo, cuanto más los tenía, más los codiciaba y más sospechosas le crecían que los que le rodeaban deseaban robarlos, a pesar de que esto no era cierto. A medida que pasaba el tiempo, él también ignoraba cada vez más el hecho de que la luz que estaba en las gemas y les daba su belleza no era de su propia creación. Fëanor alternaba entre mostrar vanamente las joyas y celosamente guardarlas de todos excepto de su familia cercana, aunque eventualmente llegó al punto donde casi siempre permanecían bajo llave.

Los Engaños de Morgoth

Steamey - Feanor with silmaril

Fëanor con un Silmaril, por Steamey

Después de tres edades de encarcelamiento, Melkor, el más poderoso de los Valar y la fuente primordial del mal del mundo, engañó a los Valar con una falsa muestra de arrepentimiento. Pardonado y residente en Valinor, su maldad había alcanzado niveles hasta ahora sin precedentes, y su objetivo primario se convirtió rápidamente en los Elfos, ya que había sido por ellos que había sido derrocado. Encontró que, de los tres grupos primarios de Elfos en Valinor, los Noldor eran los más fáciles de manipular debido a su sed de conocimiento y disposición a escuchar. Centrando sus esfuerzos únicamente en los Noldor, sutilmente diseminó entre ellos que los Valar los mantenían encarcelados en Valinor para que la raza de los Hombres pudiera heredar la Tierra Media y reclamar la gloria que podría haber sido suya. Aunque Fëanor desconfiaba y temía a Melkor, con su arrogancia e impaciencia a menudo sin saberlo repetía las mentiras de Melkor. Rápidamente se convirtió en el más prominente de los inquietos Noldor, hasta el punto en que los otro Valar, al no conocer las mentiras de Melkor, lo vieron como la fuente de destemplanza de los Noldor.

Jenny Dolfen - The Drawing of the Sword

"¡Vete, y toma el lugar que te corresponde!", por Jenny Dolfen

Melkor codició los Silmarils y odió a Fëanor, pero él ocultó sus intenciones de los Noldor y los Valar mientras la situación continuó deteriorándose. Las mentiras de Melkor finalmente llegaron al punto en que los rumores comenzaron a circular entre algunos que Fingolfin, el medio hermano de Fëanor, planeaba no sólo usurpar su lugar como heredero de Finwë, sino también apoderarse de los Silmarils. En su orgullo y vanidad, Fëanor se tornó poco convincente, y su hostilidad llegó al punto en donde amenazó violentamente a Fingolfin. Los Valar, habiendo soportado durante algún tiempo la agitación de Fëanor, no podían ignorar la transgresión de romper la paz de Valinor, y así llamaron a Fëanor al Anillo del Juicio para explicarse. El testimonio de Fëanor reveló la malicia de Melkor y sus mentiras, y Tulkas inmediatamente salió del Anillo para aprehenderlo de nuevo. Sin embargo, a pesar de que Melkor había sido la verdadera raíz de la agitación de los Noldor, el crimen de Fëanor había sido por su propia cuenta y por eso los Valar lo exiliaron a Formenos. Él llevó un tesoro substancial con él, incluyendo los Silmarils, que él puso en una caja bloqueada. En una muestra de apoyo a su hijo mayor, Finwë también se retiró a Formenos y renunció a la realeza mientras Fëanor permaneciera en el exilio.

Algún tiempo después, Melkor apareció inesperadamente en Formenos, donde trató de convencer a Fëanor de que se le uniera, proclamando que los Valar lo habían tratado injustamente. Sin embargo, se dio cuenta de que el verdadero objetivo de Melkor era obtener los Silmarils, y rechazó vehementemente a Melkor. Melkor se marchó furioso y huyó de Valinor. Fingió ir hacia el norte, pero finalmente se volvió hacia el sur, pasando como una nube a la inexplorada costa sur de Aman. Los Valar más tarde trataron de reparar la brecha entre Fëanor y Fingolfin, y los invitaron a Valinor para hacer las paces. Fingolfin le ofreció una mano a su medio hermano, reconociendo el lugar de Fëanor como el mayor, pero le fue devuelta por Fëanor algo a regañadientes.

Robo de los Silmarils

Melkor se fue a Avathar, en el sur de Aman, para buscar a la malvada criatura araña Ungoliant y se la aseguró como aliada. Durante las fiestas en las que Fëanor y Fingolfin se habían reconciliado, Ungoliant ayudó a Morgoth a destruir los Dos Árboles, trayendo oscuridad a Valinor. Morgoth y Ungoliant fueron a Formenos. Melkor, rodeado por una niebla negra impenetrable, fue a la bóveda de Fëanor en Formenos. Allí, mató a Finwë y saqueó la bóveda, tomando muchas joyas valiosas, incluyendo los Silmarils. Ellos escaparon cruzando el Helcaraxë, o Hielos Crujientes, en el norte de Beleriand en la Tierra Media.

Los Valar rápidamente se dieron cuenta de que, con los Árboles muertos, su luz sólo sobrevivía en los Silmarils. Para restaurar los Árboles y frustrar la malicia de Melkor, Yavanna le pidió a Fëanor que renunciara a los Silmarils para que pudieran romperse, y la luz dentro de ellos liberada. Pero Fëanor enfatizó que no renunciaría a sus Silmarils por su propia voluntad y proclamó que si los Valar le obligaban a hacerlo no serian mejores que Melkor. En última instancia sin embargo, el egoísmo de Fëanor hizo poca diferencia, pues un mensajero de Formenos entonces llegó para entregar la noticia de la muerte de Finwë y de la pérdida de los Silmarils.

La Huida de los Noldor

Jenny Dolfen - The Oath of Feanor

Maglor con su padre Fëanor, pronuncia el Juramento bajo la torre del Mindon Eldaliéva en la Gran Plaza de Tirion, por Jenny Dolfen

Fëanor, al enterarse del asesinato de su padre y el robo de sus preciados Silmarils, llamó a Melkor "Morgoth", o "Enemigo Oscuro del Mundo" (literalmente "Enemigo Oscuro"). A medida que lo hacía, una gran rabia y desesperación lo atraparon, porque su amor por su padre había sido profundo, y huyó en pena desde el Anillo del Juicio. Ahora Rey de los Noldor después de la muerte de su padre, Fëanor regresó a Tirion, ignorando el hecho de que todavía estaba técnicamente exiliado, y dio uno de los discursos más apasionados jamás pronunciado en Arda, que sin saberlo se llenó de las mentiras y medio verdades de Morgoth. Se burló de Morgoth, pero debido a la influencia de Morgoth y su ira también culpó a los Valar por los hechos de Morgoth, alegando que debieron haber sido capaces de detener a Morgoth y habían fracasado. Habló del hecho de que Morgoth había atacado y maltratado el reino de los Valar sin consecuencias para sí mismo, ya que no había felicidad ni seguridad en Aman. Evocó imágenes de los reinos que su pueblo podía construir en la Tierra Media, y la gloria que podría ser suya una vez que recobraran los Silmarils. Fëanor entonces juró bajo el nombre de Ilúvatar mismo que no toleraría a ninguno, no importa su raza o razones, retener un Silmaril de él, y que él perseguiría con violencia a cualquiera que lo intentara. El Juramento de Fëanor también fue tomado por sus siete hijos debajo de la torre de Mindon Eldaliéva en la Gran Plaza de Tirion. Este juramento fue la causa de una gran tragedia para la familia de Fëanor, y para los Eldar en general. Su apasionado discurso dominó a la mayoría de los presentes, pero incluso con su tremenda habilidad oratoria, la disensión surgió rápidamente con respecto a quién debería conducir a las huestes a la Tierra Media. Para Fëanor, a pesar de que era técnicamente Alto Rey, no era particularmente popular entre los Noldor, y muchos de ellos no estaban de ánimo para aceptarlo como rey. El amor más grande fue dado a Fingolfin y a sus hijos, y la mayor parte de los Noldor deseó grandemente que Fingolfin y sus hijos debieran ir con ellos y conducirlos. Fingolfin no estaba ansioso por irse, pero había jurado defender los derechos de su hermano como el mayor y, además, no deseaba dejar a su pueblo a merced de los actos precipitados y a menudo egoístas de Fëanor. Además, su hijo Fingon estaba ansioso por emprender el viaje, e instó a su padre a ir con él. Así contra su sabiduría, Fingolfin marchó con una segunda hueste y más grande que la de Fëanor, y Finarfin dirigió a una tercer hueste, más pequeña, y bastante renuente. Sin embargo, incluso con los tres hijos de Finwë liderando el camino, alrededor de una décima parte de los Noldor eligió simplemente quedarse en Tirion, algunos por el amor a Tirion y otros por amor a los Valar.

La Primer Matanza de Hermanos

Flight of the Noldor

La batalla en la que los Noldor atacaron a los Teleri

Después de pronunciar su discurso y partir con su hueste, el humor de Fëanor se enfrió ligeramente y se dio cuenta tardíamente de que no tenía medios prácticos de llevar a sí mismo y a su gente a la Tierra Media. Pues aunque la Tierra Media y Aman estaban conectados en aquellos días por el Helcaraxë, una región traicionera y amargamente fría de hielo ártico cambiante, se consideraba intransitable. Fëanor pensó entonces en la construcción de barcos, pero no existían navieros entre los Noldor, e incluso si existieran, la construcción de una flota lo suficientemente grande como para transportar a toda su gente a la Tierra Media habría sido una tarea monumental y que llevaría mucho tiempo. Como tal, Fëanor fue a Alqualondë donde vivian los marineros Teleri y trató de convencerlos de que se unieran a él o, en su defecto, aseguraran el uso de sus barcos. Pero los Teleri no tenían ningún deseo de abandonar Aman, y no daban a Fëanor sus barcos, porque les tenían demasiado afecto. Fëanor dijo con enojo que los Teleri les debían a los Noldor por instruirlos en las artes de construcción de edificios y ciudades. Pero Olwë, el señor de los Teleri, se mantuvo impasible, y rechazó nuevamente amistosamente lo que consideraba una gran locura por Fëanor y sus parientes. Sin embargo, Fëanor no aceptó un no como respuesta. Comprendió que muchos de su pueblo se habían inflamado por sus palabras apasionadas, y sabía que la prisa era esencial para evitar que las cabezas más frías oscilaran a los Noldor a un rumbo más razonable. Como tal, persuadió a su hueste de ayudarlo a tomar las naves por la fuerza. Esto intentó, y los Teleri se resistieron, arrojando a muchos de los Noldor al mar y tres veces rechasandolos a pesar de estar mucho más ligeramente armados que los Noldor. Sin embargo, la hueste de Fingolfin, que había sido más lenta y menos ansiosa para iniciar el viaje, llegó a la batalla en curso. Creyendo que los Teleri habían sido los agresores, tal vez por orden de los propios Valar, la hueste de Fingolfin llegó en ayuda de su hermano y los Teleri fueron vencidos. Los barcos fueron robados, y muchos de los marineros de los Teleri fueron asesinados perversamente. Después de comandar las naves, los Noldor, sus huestes disminuidos por la batalla y por tormentas terribles evocadas por Ossë en venganza por los Teleri, se encontraron una figura que pudo haber sido Mandos mismo. Esta figura pronunció una terrible condena, exiliando a los Noldor de Valinor y anunciando que su guerra contra Morgoth les causaría sólo miseria. Debido a su maldad al matar a sus parientes, serían completamente abandonados a los ojos de los Valar, y no recibirían ni la bienvenida ni la ayuda de Valinor en sus luchas. Además, Fëanor y su casa fueron maldecidos, y Mandos predijo un gran sufrimiento y penurias serían su suerte, debido en gran parte al juramento que habían hecho de recuperar los Silmarils a toda costa. Sobre todo, la figura dejaba claro explícitamente que cualquier guerra hecha por los Noldor contra Morgoth sería totalmente desesperada, pues los Noldor, siendo Elfos, no tenían poder para superar a un Vala. Al oír esta Maldición, y no haber participado en la Matanza de Hermanos, Finarfin y su hueste se volvió en el dolor, maldiciendo a Fëanor. Fueron perdonados y aceptados por los Valar, y Finarfin gobernó como Alto Rey de los Noldor en Tirion. Fëanor, sin embargo, desafió la Maldición y siguió adelante. Como tal el viaje hacia el norte continuó, la tierra se volvió cada vez más oscura, y las temperaturas comenzaron a caer dramáticamente mientras que los Noldor comenzaron a acercarse al Helcaraxë. Muchos de los Noldor, ya reacios a seguir a Fëanor, comenzaron a expresar abiertamente su descontento con sus acciones mientras las condiciones continuaban deteriorándose. Fëanor era muy consciente de esto y buscó consejo con sus hijos. Pues a pesar de haber conseguido apoderarse de la flota de los Teleri, las tormentas de Ossë habían hundido muchos de los buques, y ya no eran suficientes para soportar a todo los Noldor a la vez a la Tierra Media. Pero debido al temor a la traición, ninguno estaba dispuesto a quedarse en Aman mientras que otros cruzaron el mar primero.

Feanor at Losgar

Feanor viendo la quema en Losgar

Sin embargo, las fuerzas más leales de Fëanor habían mantenido el control de la flota de los Teleri después de haberla tomado. A medida que el disenso empeoró, Fëanor decidió simplemente abandonar a todos aquellos cuya lealtad a él no era absoluta, y él y sus seguidores se escabulleron una noche en los barcos. Llegaron a Losgar, en la tierra de Lammoth, en el extremo occidental de Beleriand, donde Morgoth y Ungoliant habían pasado no mucho antes, y al llegar, Fëanor decidió quemar los barcos y dejar a los seguidores de Fingolfin detrás. La tierra, siendo plana en esos días, permitió que los Noldor restantes vean las llamas, y percibieron que fueron traicionados. Fingolfin ahora tenía la opción de regresar a Tirion en desgracia, o proceder a la Tierra Media a través de la traicionera Helcaraxë. Fingolfin y su gente decidieron intentar el cruce, ya que muchos de las huestes de Fingolfin deseaban continuar y muchos, incluyendo al propio Fingolfin, estaban ansiosos de enfrentar a Fëanor y a su pueblo por su traición. El viaje fue largo y terrible, y la hueste de Fingolfin sufrió grandes pérdidas en el camino, lo que aumentó la amargura que sentían por Fëanor y sus hijos.

Batalla Final y Muerte

Sabiendo de la llegada de los Noldor, Morgoth convocó a sus ejércitos de su fortaleza de Angband y atacó el campamento de Fëanor en Mithrim. Esta confrontación se llamó la Batalla bajo las Estrellas, o Dagor-nuin-Giliath, porque el Sol y la Luna aún no habían sido hechos. los Noldor ganaron la batalla a mano, y destruyeron los ejércitos de Morgoth. Pero Fëanor, regocijado por la victoria y siempre orgulloso, avanzó hacia Angband muy por delante de su ejército con sólo una pequeña vanguardia. Cuando se acercó a Angband, los Orcos, al ver que los números de Fëanor eran tan pocos, se volvieron y dieron batalla. Debido a su proximidad a Angband, fueron reforzados por un número de Balrogs, que mataron rápidamente la mayor parte de los Elfos. Pero Fëanor no se dejaba intimidar, y aunque le dieron muchas heridas, luchó largo tiempo solo. Por fin sin embargo, fue tirado al suelo por Gothmog, el Señor de los Balrogs.

Afortunadamente para Fëanor, sus hijos llegaron con una considerable fuerza de socorro. Los Balrogs regresaron a Angband, y los hijos de Fëanor lo sacaron del campo de batalla. Sin embargo, Fëanor sabía que las heridas eran mortales, y ordenó a sus hijos que se detuvieran. Miró a Angband y maldijo a Morgoth tres veces, pero al contemplar el alcance de la fortaleza de Morgoth, comprendió por fin la verdad de las palabras de Mandos; Que ninguna fuerza de los Noldor jamás derribaría al Señor Oscuro. Sin embargo, instruyó a sus hijos a guardar su juramento y a vengar a su padre. Al morir, su espíritu ardiente abandonó su cuerpo y lo quemó a cenizas.

Legado

En la muerte de Fëanor, su hijo Maedhros se convirtió en Alto Rey de los Noldor. Maedhros, sin embargo, se encontró con Fingolfin poco después y le entregó la realeza por respeto, el deseo de mantener a su pueblo unido y el reconocimiento de que, como el hijo superviviente más viejo de Finwë, el reinado debía pasarle por derecho de nacimiento. Los descendientes de Fingolfin reinarían sobre los Noldor hasta la muerte de Gil-galad muchos siglos más tarde. Los hijos restantes de Fëanor estaban todavía obligados por el Juramento a recuperar los Silmarils, lo que causaría dos Matanzas de Hermanos más, cada una peor que la última, y trabajarían para socavar la guerra de los Elfos contra Morgoth de muchas maneras importantes. Sería recordado como el artesano extraordinario que era, pero también como la causa de la mayor parte de las desgracias más graves de los Noldor. Las Puertas de Durin llevarían más tarde el emblema de la Casa de Fëanor: una sola estrella con muchos rayos.

Etimología

Originalmente llamado Finwë o Finweminya después de su padre, y más tarde Curufinwë ("Hábil [hijo de] Finwë"), fue el más grande de los Noldor, y muy brevemente su rey. Su nombre es un arreglo entre el Sindarin Faenor y el Quenya Fëanáro, que significa "Espíritu de fuego".